El 65 % de las futuras profesiones sí existen
LA VANGUARDIA
15 abril, 2017

En esta era del copy paste corren cada vez más artículos y declaraciones donde se afirma que el 65% de las profesiones no existen y no se sabe cuáles serán. La verdad es que me ha resultado imposible averiguar la fuente original de este estudio porque ya lo están afirmando muchísimas empresas y expertos. Pero no me hace falta leer la ficha técnica ni las premisas en que se basa la investigación original para poner muy en tela de juicio tal conclusión.

Cuando se realiza una predicción en ciencia debe llegarse a un resultado concreto. Si se es incapaz de llegar a una conclusión, se debe seguir investigando. Pero es inaceptable concluir un estudio con el colofón: “el 65% de los oficios van a ser sustituidos por otros que no sé cuáles son” y, además, publicarlo.

Imagine que un físico publica en una revista científica la conclusión de su investigación así: “van a desaparecer el 65% de las plantas pero no sé cuáles” o “van a desaparecer la mitad de los agujeros negros pero no sé dónde están”. O, en Ciencias Sociales: “van a desaparecer el cincuenta por ciento de los humanos pero no sé cuáles ni cuándo”.

Sería el hazmerreír de la comunidad científica. Pero el público no se cuestiona nada y damos como verdad aquello que más llama nuestra atención. Somos todos periodistas sensacionalistas de esos que desdeñábamos cuando los medios tenían el monopolio de la comunicación masiva.

Para predecir hay que concretar. En caso contrario, se está engañando. Yo no sé si el 65% de las profesiones desaparecerán, pero me parece a mí que esta conclusión está basada exclusivamente en premisas tecnológicas e ignora otras cuestiones clave en ciencias sociales. Por supuesto que la tecnología está modificando cómo hacemos las cosas y el futuro del empleo. Pero no podemos desdeñar la función de las leyes, de los grupos de presión, de los gremios, de los procedimientos administrativos, de los usos y de las costumbres. Existen jueces desde antes del Antiguo Egipto; existen recaudadores de impuestos desde tiempos inmemoriales; existen médicos desde la Antigua Grecia; y así podríamos seguir con muchos de los oficios y profesiones actuales.

Cambiará el cómo realizamos las tareas; nuevas herramientas obligarán a nuevas capacidades. Lo digital modificará el desempeño laboral. Incorporaremos nuevas técnicas y procedimientos. Pero de ahí a afirmar que el 65% de las profesiones serán sustituidas por otras que nadie sabe aún me parece muy poco riguroso.

Se utilizan estas “predicciones” para presionar al sistema educativo y universitario. Se ha llegado a decir que el 65% de la Generación Z va a cursar carreras para puestos de trabajo que no existirán. Según este estudio, en realidad nadie va a ser capaz de preparar a los jóvenes porque los puestos de trabajo no se conocerán hasta que estén en edad de ser contratados. Ya. Otro tanto con los robots y la inteligencia artificial. Que todo esto traerá cambios, seguro. Que requerirá nuevas habilidades, también. Pero de todo lo otro no hay evidencia empírica. Esta predicción se mencionó por varios expertos de forma separada en el último Mobile World Congress.

Nadie citó la fuente.

En fin.