La velocidad de los burros

General — Etiquetas: — Fernando Trias de Bes - 9:32 am | Comentarios (0)

Han sido varias semanas (meses) de no actualizar los contenidos de mi página web, lo cual sé que es desastroso para la relación digital con los lectores. Pido disculpas de antemano, trataré de ser más constante. Es algo que me propongo cada 1 de enero, junto con lo del gimnasio, el inglés y el sobrepeso.
Aunque no haya actualizado mi página, no he dejado de producir y escribir. De hecho, he estado tan alejado de mi espacio en la red porque he estado escribiendo muchísimo. Más que nunca.
Este año he iniciado una colaboración un tanto estresante, pero de la que estoy muy satisfecho. Se trata de las “Leyendas económicas”. Cada semana, según las noticias económicas de más actualidad, escribo un breve relato ubicado en la antigüedad (Roma, Egipto, Persia, Grecia, etc…). Es interesante comprobar cómo las Historia se repite. El relato se emite todos los viernes a las 22:00 hrs en el programa “La Brújula”, de Carlos Alsina.
Son ya 31 relatos los que se han emitido. Iré colgando poco a poco los más afortunados (escribir un relato semanal provoca que uno no siempre esté a la altura. Hay relatos más brillantes y originales, y otros menos).
Este que podéis encontrar en www.triasdebes.net/relatos es uno de mis favoritos. Hay un link al Podcast de Onda Cero. Con unos auriculares o altavoces lo podréis escuchar.
Estoy también muy satisfecho de cómo producen en Onda Cero el espacio. Lo llaman: “Una serie radiofónica”. Y tiene un punto retro, como las series que escuchaban las familias españolas cuando no había televisor ni Internet, y las series y seriales copaban las radios.

Lisbeth Salander

General — Fernando Trias de Bes - 4:12 pm | Comentarios (0)

Aunque, desde luego, el libro “Los hombres que no amaban a las mujeres” fue ya lanzado hace bastante tiempo, lo tenía pendiente de lectura. Lo leí este mes de junio y, sin tratarse de alta literatura, creo que contiene un personaje formidable y novedoso, que es la investigadora Lisbeth Salander. Rompe con todos los moldes de los investigadores típicos de las novelas negras o novelas de misterio y, sin duda, le confiere al libro una fuerza e intriga especial. Siendo el personaje principal, el periodista Michael Blomkvist, mucho más plano, el libro no sería lo mismo sin su compañera.

El cojo y el loco

General — Fernando Trias de Bes - 8:15 pm | Comentarios (0)

He acabado de leer, hace algunos dias (no hay acentos ni enyes porque estoy en un ordenador de un hotel) el libro “El cojo y el loco”, de Jaime Bayly. Coincidi con el en Sant Jordi, firmando libros e intercambiamos los que respectivamente presentabamos ese dia.
He de reconocer que lo empece a leer con poco entusiasmo porque el texto de la contraportada me resulto un tanto dramatico y duro.
Pero todo el dramatismo que esperaba encontrar se desvanecio gracias a una aproximacion humoristica que resulta rompedora.
Me gusto el lenguaje directo, la ironia, la brevedad de un texto que, en pocas paginas, describe la vida paralela de dos chicos, uno cojo y el otro loco, marginados por sus propias familias. Jaime Bayly, mediante un humor corrosivo y la ironia, logra que el lector empatice con esos personajes, a pesar de que podrian formar parte de una galeria del horror. Su pasado, su drama, su historia, sus deseos y frustraciones convierten al lector en complice de sus actos.

Es un tipo de literatura que puede no gustar a algunos, pero que a mi, personalmente, me ha gustado mucho. Muy recomendable.

El ave fénix que resurgió de su botella

General — Fernando Trias de Bes - 6:49 pm | Comentarios (1)

En el apartado Artículos, para quien le interese, disponible el artículo que publiqué ayer en el suplemento “Dinero” de La Vanguardia sobre el relanzamiento de la empresa y la cerveza Moritz.

Sant Jordi 2010

General — Fernando Trias de Bes - 7:39 am | Comentarios (4)

Para quienes estén hoy en Barcelona y quieren que les firme mi nuevo libro “Mil millones de mejillones”, os paso el horario de firmas de este Sant Jordi que ha amanecido nuboso pero que dicen que acabará soleado. Me acompañará el dibujante Toni Batllori de La Vanguardia, que ha ilustrado el libro con sus magníficos “Ninots” y que a buen seguro os hará una caricatura original de algún político o personaje a modo de dedicatoria. ¡Feliz Sant Jordi!

Firma de 11 a 12 h: EL CORTE INGLÉS DE PORTAL DEL ÁNGEL

Firma de 12 a 13 h: BERTRAND (Rambla Catalunya, 37)

Firma de 13 a 14 h: CARRER MAJOR carrer palau de la musica, 4-6

Firma de 16 a 17 h: LA CENTRAL (Rambla Catalunya esquina Mallorca)

Firma de 17 a 18 h: ABACUS (Plaza Catalunya)

Firma de 18 a 19 h: CATALONIA (Pº de Gracia esquina Ronda Sant Pere)

Firma de 19 a 20 h: FNAC TRIANGLE (Plaza Catalunya, 4)

Andreu Buenafuente

General — Fernando Trias de Bes - 11:42 am | Comentarios (3)

Estuvimos el pasado martes, Toni Batllori y un servidor, en el programa de Andreu Buenafuente, para presentar nuestro libro “Mil millones de mejillones”. Lo cierto es que el montaje y puesta en escena es bastante impresionante. Un plató enorme, más de 90 personas produciendo el programa, una coordinación increíble, todas las funciones y cometidos perfectamente definidos, reparto del trabajo y asignación de tareas milimétricos. Desde un punto de vista organizativo aquello no ha de ser sencillo. Programa diario, planificación e improvisación al mismo tiempo… Entraron unos venezolanos en directo para hablar de una serie que partió exactamente de la misma idea que nuestro libro (clase política que naufraga y va a parar a una isla), si bien el desarrollo es totalmente distinto y ellos se centran en los políticos iberoamericanos y nosotros en los europeos y españoles (sólo coincidimos en personajes con Hugo Chávez y Zapatero). Su serie y nuestro libro vieron la luz con 15 días de diferencia, lo que demuestra que la creatividad tiene mucho de colectivo, de global, de inconsciente. En otras palabras, que tal vez quienes escribimos, dibujamos, creamos, en definitiva, somos producto del entorno y que aquello que juzgamos como obra propia tiene mucho más de colectividad de lo que pensamos y nuestro ego interpreta. Sea como sea, volviendo al programa de Buenafuente, el directo es muy jodido, y tener una estructura así detrás, una carga que pocos son capaces de sobrellevar. Yo trabajo y escribo solo, en un estudio de 30 metros cuadrados, no tengo secretaria, no tengo estructura, me documento sin asistentes ni ayudantes, escribo todas mis comas y puntos y comas porque me encanta hacerlo. Decidí, aunque podía, no tener a nadie. Son dos modelos totalmente opuestos. Es el modelo Schubert versus el modelo Wagner.

El crac de la rosa

General — Fernando Trias de Bes - 8:23 am | Comentarios (2)

Os adjunto el artículo que ayer publiqué en La Vanguardia, a colación por la inminente jornada de Sant Jordi.
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Esta semana, un año más, celebraremos Sant Jordi con libros y rosas. Desde un punto de vista económico, sobre los libros se ha hablado bastante, pero lo de las rosas no tiene desperdicio porque en sólo 24 horas se producen cuatro fenómenos que a los economistas llevó décadas identificar y comprender.

El primero es la formidable reasignación de recursos que la mano invisible del mercado es capaz de producir en un visto y no visto. Se sabe que la demanda de rosas va a dispararse exponencialmente: se venderán en Catalunya entre cinco y seis millones de rosas en tan sólo unas horas. Pero el número de distribuidores, floristerías de cada población, difícilmente podría atender tal avalancha de insensatos, todos en pos de su rosa rosae.

La mano invisible actúa y, desde primera hora, las ciudades ven brotar sea con o sin licencia municipal, sombrilla, o mesita, pero siempre con su senyera, cientos y cientos de nuevas floristerías ambulantes que al día siguiente habrán desaparecido como por arte de magia. La reasignación de recursos es, sencillamente, alucinante. Muchos de esos vendedores estaban el día anterior en una obra, en un taller, haciendo repartos o lo que se tercie para ganarse unas perras. “Mañana no vendré, que mi cuñao me ha llamao pá vendé rosas”. Eso es movilidad laboral y lo demás son pamplinas. Ni en el mejor año de los planes quinquenales soviéticos podría igualarse la formidable reasignación de recursos de Sant Jordi. Si Adam Smith fuera catalán y viviese todavía, cada 23 de abril lloraría de emoción.

El segundo fenómeno económico que experimentaremos este viernes es el de la competencia perfecta, aquel en el que existen gran cantidad de compradores (demanda) yde vendedores (oferta), de manera tal que ningún comprador o vendedor individual ejerce influencia decisiva sobre el precio. ¡Qué bonito! ¿Se produce eso en Sant Jordi? Casi. Estamos todos de acuerdo en que cinco millones de rosas, de una en una, son bastantes compradores (demanda fragmentada) y ya hemos visto que el número de vendedores (oferta fragmentada) también es muy elevado (por lo menos habrá un rumano en cada esquina del Eixample).

La rosa (el producto) es bastante homogénea (en realidad, hay muchas calidades, pero pocos se enteran) y no lleva marca, por lo que cada rosa es sustitutiva perfecta de la que se vende a veinte metros de distancia. Los vendedores y los compradores tienen, además, información completa y gratuita. “¿A cuánto la rosa, aquí?”. “¡A tres euros, caballero!”.

La respuesta la oyen perfectamente en el puesto de al lado, y de no ser así, lo sabrán igualmente porque a primera hora los floristas ambulantes contiguos ya han comprobado sus precios. Los de rambla Catalunya se vigilan entre sí, pero esta vigilancia no se extiende hasta, por ejemplo, la calle Aribau, por lo que tampoco pueden pasarse tres pueblos con las rosas. Y eso nos conduce al tercer fenómeno.

¿Cuánto vale una rosa? Desde luego, el día de Sant Jordi, más. El precio medio de una rosa en un día normal ronda los dos euros, que es el precio mínimo que nos ofrecerán la mañana del viernes. El precio medio se situará entre los 3 y los 5 euros, bastante más que un día normal.

Puede esgrimirse que la rosa sube de precio porque la demanda (millones de rosas), aumenta proporcionalmente más que la oferta (sólo miles de vendedores más). Sin embargo, en el caso de los libros la demanda aumenta casi igual y, en cambio, los vendedores de libros son prácticamente los mismos (más mesas, pero mismos distribuidores). El motivo es que el de los libros es un mercado, en realidad, mucho más transparente y regulado que el de las rosas, especialmente ese día. Además, no estamos acostumbrados a comprar rosas sueltas.

Pero el tema es más sangrante porque las diferencias de precios van entre los dos y doce euros.

¡Un 600% de diferencia intra día!, algo difícilmente observable en algún otro producto de consumo de venta regular y todavía menos en la cotización de una acción durante una jornada bursátil normal.

Esa diferencia se debe a tres factores: por un lado, la calidad y tamaño de la flor. Lo que pasa es que se trata de una compra de muy bajas garantías. Vaya usted a reclamar al ambulante desaparecido que la rosa que con tanto amor regaló a su señora está al día siguiente mustia y negruzca; el segundo es la calidad de los adornos (el envoltorio, la banderita catalana, el lazo, la base, la espiga, etcétera). Pero el más interesante desde un punto de vista económico es la ubicación del puesto donde son vendidas: en los lugares más concurridos pueden costar el doble que alejándose tres calles (¡a veces basta con caminar 300 metros para pagar la mitad por la misma rosa!).

Esto sí es relevante porque demuestra que la igualdad de los precios se da por áreas de varios metros cuadrados. Hay precios igualados en zonas concretas, pero un cambio de barrio fácilmente conlleva un cambio de precio. Y eso nos lleva al último fenómeno, el más temido por los mercados: el desplome de los precios.

Este es un factor muy peculiar en el que poca gente ha reparado, que es la evolución del precio de las rosas según la hora. A primera hora, por una rosa te piden unos cinco euros, aproximadamente. Pero a medida que transcurre el día, los vendedores tienen menos oportunidades de desembarazarse de las rosas pendientes de venta.

Al día siguiente la rosa no tendrá apenas compradores, así que a medida que oscurece y se hace de noche, los precios van bajando, y es habitual que los vendedores salgan incluso de sus puestos y aborden a los viandantes sin rosa en ristre para decirles: “¡Esta rosa por un euro!”. Este mismo vendedor, a primera hora de la mañana, esperaba sentado en su silla, no hacía esfuerzo por perseguir a ningún cliente, y, además, cobraba cinco euros por la misma flor. En términos económicos, esto se llama un crac. El crac de la rosa.

Los que ponen en tela de juicio las burbujas afirman que un bien no puede considerarse sobrevalorado mientras haya gente que pague su precio. Las tautologías son siempre ciertas, pero sirven de poco. No voy a discutir que si alguien pagó 150 euros por una acción de Terra, no fuese ese su precio, pero otra cosa distinta es que ese precio sea sostenible en el tiempo. Del mismo modo que el precio de una rosa baja el 23 de abril a cada hora que pasa, los bienes objeto de burbujas están a unos precios insostenibles en el tiempo. ¡Gràcies, Sant Jordi, per aquesta lliçó que ajuda a protegir els meus estalvis!

Lo paradójico del desplome de precios de última hora de la tarde es que las rosas que se regalan a las compañeras de trabajo acaban costando más que la de la esposa, pues las primeras se han de comprar por la mañana de camino a la oficina, y la segunda, con tal de que no se estropee, a última hora, de regreso a casa. Al final se gasta uno más en la rosa de la secretaria que en la de la mujer. Bueno, en algunos casos esto quizá no sea tan paradójico…

Hace una semana en St Andreu de Llavaneres

General — Fernando Trias de Bes - 2:24 pm | Comentarios (2)

Creo que fue la semana pasada. No, tal vez la anterior. Conducía por la población de Sant Andreu de Llavaneres. Era un día entre semana, hacia las 11 de la mañana. Justo acababa de dejar la autopista y subía por la carretera que enlaza con la llamada carretera de Mata. Un autobús iba delante mío. Se detuvo en la parada que, curiosamente, da a una especie de medianera de hierba. Bajó una mujer gruesa, de unos cuarenta y tantos, no sabría decir. Me dio la sensación de que estaba mareada o algo parecido porque sus movimientos al descender del autobús eran un tanto extraños. El autobús cerró sus puertas y arrancó. Yo, que tenía varios coches detrás, también arranqué. Miré a la mujer al pasar junto a ella, deduje que estaba ebria. Se tambaleaba por el parterre como un tentetieso. Estaba como perdida, procurando mantener la verticalidad. Supongo que la irregularidad del terreno no ayudaba. Por el retrovisor vi cómo empezó a caminar hacia atrás, intentando evitar lo inevitable. Se desplomó cayendo de espaldas, totalmente borracha, tal vez ya había perdido el conocimiento. Se quedó sobre la hierba, supongo que todo le daba vueltas, imaginé el cielo que ella veía, las nubes girando en un tiovivo imposible de detener. No me detuve, seguí conduciendo, al igual que los vehículos que iban detrás. Preferí ir hasta el ayuntamiento, que tenía a un minuto de camino. Les comuniqué a los Mossos lo acontecido. Salieron inmediatamente. Supongo que la encontraron en su sitio, desmayada o dormida. Llevo días pensando en aquella mujer. Qué la condujo ahí. Quién la hizo sufrir. Cuáles fueron sus decepciones, sus falsas expectativas, cuál será su final. El gran tiovivo, sea como sea, sigue girando.

Nuevo relato

General — Fernando Trias de Bes - 9:39 am | Comentarios (2)

Para quien no tuvo ocasión de leerlo, acabo de colgar un relato que publiqué en El Pais, titulado “Comunicación”. Es un relato sobre el más allá, sobre la obsesión de los celos y sobre lo ilimitado que las nuevas tecnologías brindan a la comunicación entre personas. Este relato forma parte de un conjunto de 35 relatos que tengo escritos y que nunca he publicado. Algunos los iré colgando aquí y en el futuro tal vez los publique todos en forma de libro. Todos ellos tienen un punto en común: el fino límite entre la patología y normalidad del comportamiento humano. Todos tenemos momentos de nuestras vidas en que rebasamos los límites de la normalidad y pisamos, aunque sea durante unos instantes, los territorios de la locura.

Podéis encontrar el relato en el Menú (Relatos) de la web.

Bienvenido al blog

General — Fernando Trias de Bes - 11:00 am | Comentarios (12)

Soy un desastre. Cuando encargué mi página web personal, hará unos 5 años, el profesional que me ayudó con la misma me sugirió que cualquier persona pudiera apuntarse a la misma y así yo podría comunicarme con ellos enviando una nota cada vez que colgara un nuevo artículo o contenido.

Me pareció una idea estupenda, pero soy un desastre en esto de la comunicación digital y, desde entonces, no he enviado ni una sola nota a las más de 3.000 personas que están aquí apuntadas. Así que lo primero que quiero hacer es pediros disculpas. La falta de comunicación no responde a nada más que a mi anarquía creativa y trepidante día a día.

He decidido modificar mi página web y ceñirla exclusivamente a mis producciones literarias. He eliminado mucho de lo que había, que creo que sólo me interesaba a mí, y he dejado sólo lo que tiene que ver con libros, artículos y relatos. He añadido también un blog, donde me comprometo, esta vez sí, palabra de escritor, a introducir un comentario por semana, como mínimo. Quien quiera podrá dejar sus opiniones.

Aprovecho para comunicaros que esta semana sale mi nuevo libro, una parodia sobre cómo la clase política dirige la economía, titulado Mil millones de mejillones (ver “Libros” en el Menú), y que ha sido ilustrado por el dibujante Toni Batllori, quien desde hace años ilustra la tira diaria de la sección de Política de La Vanguardia (Ninots). Presento el libro mañana día 8 de abril, en la FNAC de L’Illa Diagonal a las 7 de la tarde, junto a Toni Batllori. Quien quiera, puede asistir, la entrada es libre.